Por acá, la programación de proyecciones que desde el pasado 9 de septiembre se presentan en Berlín-Bar, en la ciudad de Medellín. Cuenta con producciones dirigidas por Craig Brewer, Michael Winterbottom, Jim Jarmusch, Terry Gilliam, Jean Pierre-Jeunet y Matthew Ryan Hoge.

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“A mi madre le diagnosticaron un desorden bipolar agudo y un trastorno esquizo-afectivo, y es una sobreviviente de las instituciones de salud mental de Texas de las décadas de los 60 y 70. Yo sufro un trastorno de despersonalización, definido como un sentimiento de desconexión de las sensaciones del cuerpo y un constante sentido de irrealidad. No existe una cura para este trastorno, así que es algo con lo que aprendí a vivir. Tarnation tiene como fin imitar mis procesos mentales de manera que el público también pueda sentir como si estuvieran en un sueño viviente, que puede causar miedo y ser intenso, pero también puede ser hermoso y glorioso”. (Jonathan Caouette).

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El trasfondo
A los diez años Jonathan Caouette comenzó a filmar confesiones personales y su vida familiar en Portland, Oregon, al noroeste de Estados Unidos. Cerca de los 30 compiló el material y lo presentó como película. La tituló “Tarnation” y es un registro tan amargo como intenso.
La ópera prima de Caouette deambula en la intimidad de sus pensamientos, presentándose de manera frontal, irreprochablemente visceral y de una vitalidad poco vista. Esa estructura narrativa con un intenso tono confesional reducen a la mínima expresión el rol de observador que se da en todo documental. El director nos propone asistir a su caos interno, a su desdoblamiento como director, protagonista, artista, esquizofrénico, hijo de una madre víctima de un nefasto paso por hospitales y prolongadas sesiones de electroshock durante toda su adolescencia. Esa historia fracturada de recuerdos, intensidades, llena de preguntas y al menos alguna respuesta, se multiplican en un relato frenético en diálogo constante con el cine experimental hermosamente acompañado por una banda sonora vertiginosa y también pausada.

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Las influencias
Caouette nos cuenta una historia haciendo una exposición lineal en la que se van sumando causas y efectos. Recurre al montaje tipo video-clip, a la narración psicodélica producto de consumos de droga, recurre al documental, a las aceleraciones y congelados, a canciones y a muchos subtítulos e intertítulos de vieja película muda. Satura el color de la película, la hace hiperrealista, y desde allí deriva al surrealismo.
Las culturas trash, punk y freaks propias de Estados Unidos, convergen en su relato. Toma los referencias de “El bebé de Rosemary” y de las películas de David Lynch y nos hace entrar a la cultura pop estadounidense, a Elizabeth Taylor pintada por Andy Warhol. La sexualidad es algo que se puntualiza constantemente en la cinta pero que no se resuelve.

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La conclusión
Es un gran documental, muy bien contado en donde nunca el espectador pierde el interés por saber cómo termina tanta agonía en la vida de una persona que a penas conocemos, o creemos conocer. No hay actores como en todo documental, pero tampoco tiene la estructura de un típico documental en donde hay gente contando cosas. Nos cuenta todo lo que es necesario saber para seguir la línea de la historia y aparece todo escrito en la pantalla con fotos de fondo. El resto de las grabaciones son caseras, pero montadas tan perfectamente que siguen con la línea de la historia y la tensión que seguramente Jonathan quiso mantener.
El trailer de la cinta lo pueden ver por acá
Esta película hace parte del ciclo “La vida reality” que se presenta desde hace algunas semanas en Berlín-bar, acá en la ciudad de Medellín…. por allá nos vemos éste domingo 6 de mayo a las siete de la noche.
Es “The Truman Show“, un “reality show” televisivo concebido por el productor Christof, que narra a la audiencia americana las 24 horas diarias de Truman Burbank, vendedor de seguros, casado, de 35 años.
Narra la historia de un despertar, de un duro y tardío despertar a la realidad.
La que realiza una persona normal un día cualquiera, que descubre que toda su vida ha sido falsa. Que alguien la ha producido para él. Que toda su realidad es virtual. Que todo su mundo es un inmenso estudio de televisión. Que sus seres queridos son tan sólo actores contratados para interpretar los roles asignados. Y que millones de personas lo han observado al minuto.

Truman Burbank comienza su vida siendo uno de los cinco embarazos no deseados elegidos para ser la estrella del reality show televisivo llamado “El Show de Truman”.
El show se lleva dentro de una ciudad completamente artificial llamada Seaheaven, que a su vez está dentro de un enorme domo; Truman crece como la única persona del pueblo que no sabe que vive dentro de una realidad construida para el entretenimiento de aquellos en el exterior.
La película es dirigida por el australiano Peter Weir, con guión de Andrew Niccol. Perfecta la mezcla de drama, fantasía y comedia. La cinta reflexiona sobre los excesos televisivos con un caso extremo: el de un reality show del que el propio interesado no sabe que forma parte. El programa televisivo es dirigido por Christof, quien maneja a Truman como si fuera un “dios”, decidiendo el modo en que debe transcurrir su vida.
Jim Carrey, demuestra que puede moverse perfectamente en un papel dramático. También es destacable la actuación de Ed Harris como el creador de show televisivo.

Truman show, es una metáfora sobre creador y creado. El personaje Christof no es otra cosa que un dios cruel y despiadado que maneja los hilos de la existencia de un personaje llevándolo hasta el paroxismo y, una vez ahí, ese personaje se rebela contra ese control y buscará que su vida sea controlada por su propios actos, por su propio albedrío, hasta un final que destaca las similitudes durante toda la cinta con Dark City, de Alex Proyas.
El trailer de la cinta por acá
Esta película es la quinta entrega del ciclo “la vida reality“. El domingo, a las siete de la noche en berlín-bar nos vemos

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En la bañera de un hotel John Murdoch se encuentra en medio de una grave amnesia que le impide recordar su pasado, con excepción de pequeños trozos de un idílico y soleado lugar donde supuestamente pasó su niñez.
Más tarde descubrirá que la falta de recuerdos es el menor de sus problemas ya que, por una parte es perseguido por la policía acusado de ser un asesino en serie de prostitutas, y por otro descubre que la ciudad es manipulada en las sombras por un misterioso grupo llamado ‘Los Ocultos’.
Ésta es la premisa con la que el director Alex Proyas (uno de los gestores de MTV como canal de TV), construye Dark City, una historia en la que la experimentación con nuevas técnicas, corrientes artísticas y modos de filmación terminaron influyendo casi todas las artes visuales a lo largo de dos décadas.
Gracias al éxito de “The Crow“, Proyas recibió numerosas ofertas para repetir el fenómeno. Cuatro años después, estrenó “Dark City“.

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Las similitudes forzosas
Se ha mencionado constantemente la similitud entre Dark City y The Matrix, en ese caso no aplicaría esa comparación, por demás odiosa. Ya novelas como 1984 de George Orwell nos hacía ver que la realidad que se nos suministra no es la auténtica. Una década antes de Dark City o Matrix, el anime japonés Vientos de Amnesia nos mostraba la idea de una ciudad en la que dos únicos habitantes, dominados por el Computador Central, representaban el rol de todos los habitantes de la urbe, variando de personaje cada cortos minutos.
Así, no se puede decir que The Matrix haya copiado de Dark City en el aspecto argumental, ya que Dark City no es original, y está basada en otras obras.
La estética es muy similar en ambas películas, pero eso es porque ambas se remiten a la estética gótica y punk, no porque se hayan copiado la una de la otra.

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La ciencia ficción como argumento escencial
En sus mejores momentos, la ciencia ficción funciona como una torcida analogía de la realidad, que nos permite analizar los más fundamentales aspectos de la experiencia humana en un contexto más asimilable y provocativo.
“Dark City” cumple perfectamente con ese criterio, y al mismo tiempo es un excelente homenaje al cine noir, realizado con tremenda creatividad, imaginación y estilo. Las más recientes películas de Alex Proyas, “Garage Days” y “I, Robot” (2004) no lograron igualar la calidad narrativa y emocional de sus previas obras.
La película es dirigida por Alex Proyas, escrita por el mismo Proyas junto a Lem Dobbs y David S. Goyer. Es protagonizada por Rufus Sewell en el papel de John Murdoch. Le acompañan William Hurt, Kiefer Sutherland, Jennifer Connelly, Richard O’Brien y Ian Richardson.
El trailer de la película lo pueden ver por acá
Esta cinta la pueden ver el próximo domingo 23 de abril en Berlín-bar, en el marco del ciclo “la vida reality“. A las siete de la noche nos vemos por allá.
La libertad es poder decir que dos y dos son cuatro Si se concede esto, todo lo demás vendrá dado por sus pasos contados. Diario de Winston. Fragmento de 1984 de George Orwell
Guiado por siempre su fértil imaginación, el patético Sam Lowry empleado de los temibles “Servicios centrales” protagoniza una interesante visión surrealista de la modernidad, una sociedad caótica en la que las ramas del gobierno se inmiscuyen en la vida de los ciudadanos hasta tal punto de controlar todo lo que ellos realicen.
Sam (encarnado por Jonathan Pryce) conoce a Archibald Tuttle interpretado por Robert De Niro, quien es el líder de la revolución que está en contra del gobierno fascista que domina a la gente.

La colorida fotografía y la brillante imaginación visual y lúdica de Terry Gilliam nos brindan una tragicomedia con elementos de potencial enorme que encajan también en la ciencia ficción y el surrealismo
Brazil, también el título de una canción que suena durante toda la película, un tema carnavalesco, que da esa sensación de estar experimentando una especie de carnaval de imágenes, donde la estética disfraza completamente la realidad de lo absurdo, donde el ritmo, marca un estilo alegre, y el comienzo de un cambio en de vida, como le ocurre al protagonista, cuyo panorama está marcado por la monotonía, el aburrimiento, la simplicidad, el automatismo y la rutina. El tema fue popularizado por Xavier Cugat, y lo pueden escuchar por acá.

Ambientes en los que imperan la locura, la hipocresía, la búsqueda de la belleza, y la falta de espíritu crítico, algo que suele estar presente en cada una de las películas de Gilliam.
Con todo esto la película es una parodia, una ácida sátira de obras como “1984″ de George Orwell o “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley donde también aparecen elementos semejantes a la figura del Gran Hermano o al condicionamiento social.

¿Cuando despiertas de tu más maravillosa fantasía, sólo logras regresar a la pesadilla de tu realidad?
Ese es el punto central de esta cinta, un viaje lleno de pruebas y trampas sádicas que el protagonista tratará de evadir para alcanzar el corazón de su amada. En su viaje sólo debe aferrarse a sus sueños.
El trailer de la película por acá.
Este domingo 8 de abril a las siete de la noche en Berlín-bar no se pierda la segunda película del ciclo “la vida reality“. Por allá nos vemos
“Dos lágrimas, perfumadas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano.”
En 1948 el británico George Orwell escribió la novela titulada “Nineteen Eighty-Four, 1984“. Un retrato descarnado y futurista de una sociedad basada en el sometimiento, la observación, y el abuso del poder por parte de la enigmática figura del Gran Hermano.

La novela es una descripción analítica de los regímenes totalitarios con un final desolador.
El personaje principal es Winston Smith. Trabaja en el Ministerio de la Verdad (uno de los 4 ministerios) reescribiendo la historia permanentemente e inventando héroes.
Los 4 ministerios son:

En el año 1984 Michael Radford, sacó a la luz un proyecto en el que trabajó durante varios años, la adaptación al cine de Nineteen Eighty-Four, 1984.
La película de una manera muy acertada hace cuantiosas y severas críticas al control del estado a los individuos, todas ellas muy bien introducidas en el film.
Esta adaptación nos muestra gráficamente la pesadilla caracterizada en la clásica novela de George Orwell. John Hurt interpreta el papel del rebelde predestinado al fracaso, y Richard Burton es la personificación del poder refrenado en el papel de un sádico oficial del partido gobernante.
El trailer de la cinta por acá
El domingo 1 de abril a las siete de la noche en Berlín Bar (Calle 10 No. 41-65, Medellín) arranca el ciclo “la vida reality” con esta película. Allá nos vemos.
Los reality shows representan el modo en que la televisión y los medios audiovisuales en general encarnan las nuevas formas de entender los cambios sociales, económicos, culturales, propios del devenir y avance de los tiempos.
La capacidad humana de la observación, la divulgación de los actos personales y convertirlos en públicos, le han entregado a cualquier persona argumentos “sensatos” para admitir prácticas censurables como el vouyerismo.
El ciclo que arranca este domingo en Berlín-Bar intenta entrar en el estudio de la práctica de la observación, al sometimiento por parte del estado, de los medios, a grupos de personas que voluntaria o involuntariamente se ven envueltos en ejercicios de convivencia extrema, en el que sus valores y comportamientos se ponen a pruebas rigurosas.
El ciclo se compone y proyecta todos los domingos a las siete de la noche así:
Domingo Abril 1
Nineteen Eighty Four (1984)
Michael Radford
Domingo Abril 8
Brazil (1985)
Terry Gilliam
Domingo Abril 15
Kafka (1991)
Steven Soderbergh
Domingo Abril 22
Dark City (1998)
Alex proyas
Domingo Abril 29
Truman Show (1998)
Peter Weir
Domingo Mayo 6
Tarnation (2003)
Jonathan Caouette
Berlín Bar queda ubicado en la Calle 10 No. 41-65 en la ciudad de Medellín
Este domingo se cierra el ciclo de Pedro Almodóvar en Berlín-Bar con la película Tacones Lejanos… la película cuenta una historia melodramática acerca de la conflictiva relación entre una egocéntrica y exitosa actriz y su neurótica hija.

Marisa Paredes, Victoria Abril, Miguel Bosé y Bibi Andersen logran, cada uno por su lado y todos juntos, una actuación magistral; la banda sonora es de antología, la consagración de Luz Casal.
La historia tiene de todo, un musical como en los mejores tiempos de Rocío Dúrcal, crimen, intriga y hasta una relación tormentosa entre marido, esposa y suegra o entre madre, yerno e hija, por eso las buenas conciencias se oponen a las sociedades de convivencia, a los triángulos amorosos, a las relaciones antes del matrimonio, y a las ferias en Semana Santa, que todo mundo vaya a misa aunque sea budista.

En Tacones lejanos, Pedro Almodóvar hace uno de sus ya clásicos movimientos de casting: una actriz transexual asume el rol de lesbiana, un cantante pop aparece en el papel de un juez que por las noches se transforma en drag queen con tacones y bolso, y una actriz aparece como una torpe presentadora de noticiero de televisión…
Este domingo a las siete de la noche.
¿Qué harias si fueras un ama de casa ocupada las 24 horas, que comparte 40 metros cuadrados con un marido machista, una suegra maniática y dos hijos: uno traficante y un pequeño gigoló. Rara pero encantadora mezcla de ingredientes que se une a las situaciones dramáticas y a la vez cómicas a rabiar.

Con esta surrealista y divertida tragicomedia es cuando Almodóvar empezó de verdad a llamar la atención de la crítica española e internacional, tras sus anteriores películasen las que ya apuntaba algunos detalles que advertían de la calidad y talante de un cineasta no precisamente mediocre y convencional.
La vida, los deseos y las frustracciones de una triste ama de casa quedaban perfectamente reflejadas en esta película, recordaban al neorrealismo italiano, con toques surrealistas y muy divertidos.
Almodóvar metía aquí personajes que hoy día nadie, ni siquiera él, se atrevería si quiera a escribir e imaginar, como el dentista pedófilo interpretado por Javier Gurruchaga, a quien la protagonista vende a su hijo pequeño por no poder atenderlo ella misma. Un niño, que, para mayor transgresión, se prostituía con los padres de sus amigos del colegio.
¿Qué he hecho yo para merecer esto?, continúa el ciclo de Las Chicas Almodóvar, en el bar Berlín de Medellín. Este domingo a las 7 de la noche
Este domingo 11 de febrero presentaremos en Berlin Bar, un ardoroso melodrama que cuenta la historia de Pablo (Eusebio Poncela), un director de cine homosexual que conoce a Antonio (Antonio Banderas) la noche del estreno de una de sus obras La historia se complementa con Tina (Carmen Maura), su hermana transexual que cambió de sexo para mantener relaciones incestuosas con su padre.
