El actor y director de teatro cubano, Sergio Corrieri, protagonista de la película "Memorias del Subdesarrollo", cinta memorable de la cinematografía de la isla, falleció el pasado 29 de febrero a los 68 años de edad en La Habana. Corrieri se desempeñaba desde 1990 como presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Foto tomada de ICAP

Sergio Corrieri Hernández nació en Ciudad de La Habana, el 2 de marzo del año 1939.

Trabajó en el Teatro Universitario en 1954 y debutó con dicho grupo, con la obra del brasileño Joracy Camargo El nieto de Dios, dirigida por Luis A. Baralt. Luego, actuó en Las de Caín, de Álvarez Quintero; Prometo Encadenado, de Esquilo; La zorra y las uvas, de G. Figuereido; Herida de muerte, de Los Quintero, y La luna sobre el mar, de E. O´Neill.

Entre los años 1956 y 1958, en distintas salas y con diversos colectivos de La Habana, participó en  montajes como: Medea, dirigida por Francisco Morín; Espíritu Maligno de Francoise Mauriac, bajo dirección artística de Paco Alfonso; La dama de las camelias, dirigido por Cuqui Ponce de León; El inmoralista, de Andre Gide, con Eric Santamaría; Muertos sin sepultura, de Jean-Paul Sartre, bajo dirección de Erick Santamaría; y Un cartero lleno de rosas, de E. Summers, dirigido por Cuqui Ponce de León.

Foto tomada de cubalavida.com

Sergio Corrieri obtuvo el Premio Nacional de Teatro en 2006 y protagonizó una docena de películas, entre ellas ‘Memorias del subdesarrollo‘ en 1968, dirigida por el cineasta Tomas Gutiérrez Alea y considerado un clásico de la cinematografía cubana y de Latinoamérica.

También actuó en ‘El hombre de Maisinicú‘, así como en la serie de televisión ‘En silencio ha tenido que ser‘, uno de los más exitosos en toda la historia de la televisión cubana, lo que le generó gran prestigio nacional e internacional.

Como presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (asumido ese cargo en momentos difíciles en medio de la caída de la Unión Soviética y el campo socialista), Corrieri desarrolló una intensa labor como interlocutor del movimiento solidario internacional con la Revolución y contribuyó a que la resistencia y las ideas humanistas de la sociedad cubana fueran ampliamente difundidas.

Ayer hubiera cumplido sus setenta años.

Las memorias del subdesarrollo

En la Cuba de 1962, Sergio, un joven burgués desgarrado por sus contradicciones, decide permanecer en La Habana como un espectador impasible de la Revolución, mientras su familia parte exiliada hacia los Estados Unidos. Su inconsistencia ideológica lo mantiene como simple espectador de una sociedad convulsa, en permanente cambio y llena de ideas nuevas. Perdido su antiguo mundo, al que siente que ya no pertenece, no se adapta pero tampoco alcanza a incorporarse al proceso revolucionario implantado en amplias capas sociales. Vive de las rentas de unos inmuebles que le van siendo expropiados y acepta con resignación la marginación de que son objeto los de su clase tras el triunfo de las tesis revolucionarias.

"Memorias del subdesarrollo" es un historia personal que hubiera sido intrascendente de no ocurrir en los vertiginosos días de la revolución, cuando todas las contradicciones se pusieron al rojo vivo. La película entrega un monólogo interior con mirada a la calle, como es la novela homónima de Edmundo Desnoes.

A continuación un video de casi diez minutos con partes de ésta película que hoy sigue vigente en nuestra memoria.
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