El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección de Cinematografía y el Museo Nacional de Colombia, y la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, realizan desde el pasado 18 de octubre la exposición: ¡Acción! Cine en Colombia. El trabajo se exhibe en la Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural hasta el 28 de enero de 2008.
¡Acción! Cine en Colombia nos muestra el recorrido del cine colombiano, su relación con la sociedad y su contribución al panorama cultural general de la historia misma del país. El cine colombiano ha adquirido relevancia en los últimos años. Las imágenes en movimiento de producción nacional aparentemente se han visto como elementos aislados de la historia social y política del país. Con esta exposición se quiere destacar (y dar a conocer para muchos) el papel que ha desempeñado el cine en la construcción de Nación, así como hacer énfasis en la necesidad de fortalecer las políticas y los proyectos que garantizan la salvaguardia de la memoria audiovisual. Además evoca el esfuerzo y obstinación de quienes construyeron ésta aventura. 
La muestra se relata a través de 93 piezas, entre ellas, imágenes, obras de arte, documentos, fotografías y objetos y materiales utilizados en las películas.
Las actividades han incluído una muestra de cine colombiano, conferencias, talleres, XII cátedra de historia, jornada dirigida a maestros, visitas comentadas y la realización de actividades en línea.
La exposición puede ser posible gracias al patrocinio de Cine Colombia y al apoyo del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, Lowe, Samsung, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá y Proimágenes en Movimiento.
Un video que nos ilustra sobre la exposición
Para llegar a la exposición
Museo Nacional de Colombia Cra. 7, calles 28 y 29, Bogotá, D.C., Colombia. Teléfono: 334 83 66. e-mail: info@museonacional.gov.co
Horarios Martes a sábado de 10:00 a.m. a 6:00 p.m. Domingos y festivos de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Infección
(Odiar es querer sin amar. Querer es luchar por aquello que se desea y odiar es no poder alcanzar por lo que se lucha. Amar es desear todo, luchar por todo, y aún así, seguir con el heroísmo de continuar amando. Odio mi calle, porque nunca se rebela a la vacuidad de los seres que pasan en ella. Odio los buses que cargan esperanzas con la muchacha de al lado, esperanzas como aquellas que se frustran en toda hora y en todas partes, buses que hacen pecar con los absurdos pensamientos, por eso, también detesto mis pensamientos: los míos, los de ella, pensamientos que recorren todo lo que saben vulnerable y no se cansan. Odio mis pasos, con su acostumbrada misión de ir siempre con rumbo fijo, pero maldiciendo tal obligación. Odio a Cali, una ciudad que espera, pero no le abre las puertas a los desesperados).
***
Odio a todas las putas por andar vendiendo adoraciones falsas en todas sus casas y sus calles.
(Odio la Avenida Sexta por creer encontrar en ella la bienhechora importancia de la verdadera personalidad. Odio el club campestre por ser a la vez un lugar estúpido, artificial e hipócrita. Odio el teatro Calima por estar siempre los sábados lleno de gente conocida. Odio al muchacho contento que pasa al lado, perdió al fin del año cinco materias, pero eso no le importa, porque su amiga se dejó besar en su propia cama. Odio a todos los maricas por estúpidos en toda la extensión de la palabra. Odio a mis maestros y sus intachables hipocresías. Odio las malditas horas de estudios por conseguir una buena nota. Odio a todos aquellos que se cagan en la juventud todos los días).
***
Odio las misas mal oídas… odio todas las misas. Me odio, por no saber encontrar mi misión verdadera. Por eso me odio… y a ustedes les importa?
Si, odio todo esto, todo eso, todo. Y lo odio porque lucho por conseguirlo, unas veces puedo vencer, otras no. Por eso lo odio, porque lucho por su compañía. Lo odio porque odiar es querer y aprender a amar. Me entienden? Lo odio, no he aprendido a amar, y necesito de eso. Por eso, odio a todo el mundo, no dejo de odiar a nadie, a nada…
a nada
a nadie
sin excepción!
A continuación un cortometraje de éste texto escrito por Andrés Caicedo, realizado como homenaje al desaparecido escritor vallecaucano transpolado a la ciudad de Buenos Aires.
El día de hoy el ambiente en las redes sociales colombianas de las que hago parte (Flickr, Twitter, Facebook), ha estado bien efervescente por cuenta del tema de los derechos de autor, a raiz del uso de contenidos por parte del diario El País de Cali, sin el consentimiento del autor afectado.Lo que pasó fue muy simple pero no por eso arece de importancia. Mariacecita, fotógrafa caleña publicó hace algún tiempo en su flickr la siguiente foto.
El diario El País de Cali incluyó en su publicación "Gente Joven" esa misma imagen para promocionar el evento fotográfico "Fotocali", en la capital vallecaucana.
Foto tomada por vik407
El problema se da porque el periódico, lo hizo sin autorización de mariacecita.
Si bien Flickr es una red que sirve para que la gente publique y comparta sus imágenes o fotografías, eso no significa que se renuncie a los derechos de autor. Compartir no es renunciar a los derechos sobre las obras o contenidos. Creative Commons debe ser algo desconocido para los encargados del tema en el diario El País, y la foto que usaron de mariacecita tiene ese tipo de licencia.
Lo importante acá como lo señala mariacecita, es hacer de ésta situación algo lúdico y sentar un precedente que nos permita contar con la transparecia de todos hacia la defensa y respeto de los contenidos que encontramos en la red.
Señores de El País y de todos los medios, editoriales, y productores de contenidos en general: antes de hacer uso de cualquier contenido que se encuentren en la red, hay que verificar el tipo de licencia que la acompaña y consultar con el autor el uso de su obra. Las reacciones ya están por todos lados